Sarah
Estos sentimiento me aterran, solo tocar su mano hace que mi cuerpo se derrita, tuve que quitarla rápidamente para que no note mis estados emocionales, maldigo esta piel blanca que me deja al descubierto cada vez que me emociono.
No deja de mirarme y me empiezo a poner nerviosa, mala combinación ya que mi lengua se suelta y digo puros disparates.
- Estas viajando por negocios o por placer?
- Hoy viajo buscando el placer. Lo oigo murmurar.-Tengo un primo en Venezuela que fui a visitar y voy de regreso. Y tú?
- Estoy en una búsqueda, todavía no se de que pero espero encontrarlo en este viaje-. Me fijo en mi reloj y veo que tenemos 35 minutos de vuelo y me la he pasado hablando con Asier, de mis temores a volar, de cómo sacó adelante su finca con su familia, mi despido injustificado y su incompatibilidad con los niños pequeños que me hace sonreír; me asombra lo cómoda que estoy hablando con él, mis hermanas siempre se burlan de lo selectiva que soy con las personas y que a veces tiendo a ser muy cerrada… hasta ahora. Soy muy despistada en el arte de la seducción y no me doy cuenta cuando se me insinúan, pero los ojos de Asier cuentan otra historia, su mirada me traspasa y me desnuda, su deseo por mí es muy evidente y no tiene vergüenza en hacérmelo saber, es como si quisiera que me preparara, lo que hace que mi cuerpo se tense de anticipación.
- Entonces vives en florida y tienes una finca con dos de tus primos. Le digo entre risas nerviosas.-Debo confesar que me encantan los caballos, son mi segunda cosa favorita, pero a ellos no les agrado mucho. Cada vez que me acerco a uno pasan cosas extrañas.
- Los caballos son nobles y leales criaturas, hacen vínculos con las personas que duran hasta la muerte, lo primero que enseñan es que debes cuidarte cuando pasas por detrás de un caballo ya que puedes recibir una patada pero más allá de eso no se qué cosas tan extrañas pueden pasar. Me dice riéndose.
- Pues creo que mis hermanas te pueden contar muchas historias extrañas entre caballos y yo, y me pasa desde pequeña. Alguna vez te ha dejado pelona un caballo? Porque a esta que está aquí sí y no es agradable ir al colegio con el cabello disparejo.
Una rica y profunda carcajada inunda todo el avión, su cara se transforma y se llena de pequeñas marcas de expresión que me hacen pensar en momentos felices. Mi cara se ilumina y me rio con él, hasta que siento la mirada de la aeromoza al pasar. Que escándalo hemos hecho!
- Disculpa Sarah no quise burlarme de ti, me gustaría que conocieras los caballos de mi finca se que ellos te verán cómo yo lo hago, una hermosa hada del bosque con un cuerpo de infarto.
Siento mi rubor aumentar mientras nuestras miradas se encuentran conectadas, una tos rompe nuestra conexión y la aeromoza entrometida vuelve y le pregunta directamente a Asier si desea tomar o comer algo. Que pesada la mujer buscando lo que no se le ha perdido.
Sin perder mi mirada Asier contesta – Definitivamente quiero comerme algo en este momento.- Sutilmente me retuerzo en mi asiento pero nota que he captado su mensaje, mis bragas están ya empapadas y sus comentarios no ayudan a mi cordura, si me sigo calentando a esta velocidad terminare inundando el asiento.
Toda esta situación con el señor chocolate me ha hecho distraerme de mis temores pero las pastillas para los nervios ya me han empezado a pegar y estoy sintiéndome somnolienta, en cualquier momento tendré que dormir un rato.
Asier se levanta al baño y no dejo de comérmelo con los ojos, un pedazo de hombre con todas las partes necesarias para disfrutar. Cierra la puerta y logro respirar mejor, mi cuerpo se relaja y me voy quedando dormida en mi asiento, mi cuerpo ha decidido por sí mismo y ahora no logro controlarlo, tengo un hormigueo constante y soy sensible a todo lo relacionado con Asier, su voz grave con matices oscuros, su sonrisa de lobo y su olor intoxicante que me hace pensar en desiertos y tormentas eléctricas bajo el azul de sus ojos.
Abro los ojos y me encuentro en un campo de flores, sé que me he quedado dormida en mi asiento y me río, levanto la vista hacia el sol y respiro el olor de las flores, me encanta este sueño, lo he tenido tantas veces de la misma forma que es como un mundo al que recurro cuando quiero paz, desde que tenía 15 años recurro a este sueño y siempre me despierto renovada. Es seguro porque lo conozco y siempre es igual, los mismo pasos para liberar mis angustias.
Llego a la orilla del rio y siento la diferencia en este sueño, los colores más brillantes, los olores más intensos, los sonidos más hermosos y relajantes, mi cuerpo se eriza con recuerdos de mi hombre chocolate, me siento calentar y aumenta la temperatura del ambiente, mis pezones se endurecen hasta su máxima expresión, siento mi vientre tensarse y mis jugos acumularse, soy una masa de necesidades, me propongo meterme al rio para refrescar mi cuerpo pero algo me mantiene en la orilla, mi sueño se ve igual que siempre mas no se siente igual, hay algo más que provoca que me tense, veo un movimiento a mi derecha y entro en pánico, nunca he tenido pesadillas y no voy a ser la victima desnuda de un acosador en mi propio sueño, No señor! No soporto mas la tensión y mi cuerpo gira automáticamente hacia la izquierda para correr cuando choco contra una montaña, grito y alzo los brazos para defenderme, lanzo el primer golpe cuando me agarran, recuerdo mi estado de desnudes y me vuelvo demente, empiezo a patear como una loca, intento mover los brazos y hasta morder cuando escucho mi nombre en un tono demandante. Alzo la mirada y en un jadeo digo su nombre
- Asier...
Asier
Cada minuto que paso con Sarah hace que me guste más y más. Tiene una personalidad divertida que me mantiene sonriendo todo el tiempo, es sensible, familiar y tiene un cuerpo muy sexi. Mi pene no ha bajado y me estoy conteniendo duramente para no agarrarla, subirla a mi regazo y frotarla hasta que los dos quedemos satisfechos.
Mis 38 años de control se han ido por la borda gracias a esta mujer. Entro en el baño para tratar de controlar mis ansias y reubicar mi miembro, el peor caso de bolas azules que he tenido, mi cuerpo esta tan tenso que si la escucho decir mi nombre con su dulce voz o la oigo reír voy a venirme en mis pantalones.
Salgo del baño y encuentro a mi hada rendida en su asiento. Su cara es malditamente hermosa, las palabras bonitas no son lo mío pero ella hace que las quiera decir, miro su rostro con sus pestañas rubias y su piel de porcelana, toda una invitación a acariciar. Me atrevo a tocar su mejilla y la escucho suspirar. Dios dame fuerza para superar estas pruebas que me mandas, aprieto los dientes mientras respiro un par de veces, me acerco a su oído y le susurro.-Eres tan hermosa Sarah, lo que le provocas a mi cuerpo es tu culpa y estoy ansioso por hacerte mía pronto- Le doy un beso en su mejilla y me acomodo en mi asiento, tomo su mano y uno nuestros dedos, mi mano es tan grande que devora su mano delicada, un sentimiento de posesión me recorre, -Que me estás haciendo Sarah- Descanso mis ojos un rato esperando a la aeromoza por los aperitivos.
Abro los ojos y me encuentro parado en una cascada. Pero donde demonios estoy!? Veo un paisaje brillante a mí alrededor, colores vibrantes, olores frescos. No entiendo que pasó, un momento estaba en el avión y al otro estoy en un bosque. ¿Es esto el cielo? ¿Se ha caído el avión y no me he enterado? Lo más importante ¿Dónde coño está mi hada? Mi cerebro empieza a tomar el control y busco señales del avión o sobrevivientes, a mi derecha ubico un movimiento cerca del rio y suspiro aliviado, mi hada se dirige tranquilamente al rio y se le ve muy contenta. Yo estoy cada vez mas confundido así que empiezo a bajar el sendero que me lleva al rio para aclarar un par de cosas.
Me encuentro a pocos metros cuando freno de golpe, Sarah se está quitando la ropa a la orilla del rio, me agarro al árbol más cercano y meto aire en mis pulmones. Esta mujer busca mi muerte! Reviso el perímetro en busca de otros pasajeros pero solo veo el bosque y mi hada, sonrío y en mi mente estoy aliviado de no tener que asesinar a nadie. Solo yo puedo disfrutar de Sarah y ver su exquisito cuerpo. Termino de bajar y me dirijo a una diosa enteramente desnuda a orillas del rio. Está a punto de entrar cuando se congela, sigo acercándome y su tensión va en aumento, veo su cuerpo preparado para huir. Estoy casi allí cuando gira de golpe y choca en mi pecho, un puño se dirige a mí y logro abrazarla para tranquilizarla, esta furiosa y arremete con toda su fuerza, me da patadas, golpes e intenta morderme dos veces. Su fuerza no se compara con la mía pero no quiero que se lastime y la llamo por su nombre varias veces. Esta tan metida en su estado de histeria que no reacciona a mis llamados. Mi mujer sigue en su arrebato cuando mi modo protección se activa y usando mi voz más primitiva de hombre de las cavernas la agito y le digo.
- Sarah, basta ya mujer soy yo!
La veo paralizarse, sube la mirada y dice mi nombre con una voz jadeante, como si hubiéramos estado follando todo el día.
- Asier… Que estás haciendo aquí?- Me pregunta. - Este es mi sueño, nadie entra en mis sueños. Me agarra de la camisa y dice.-Oh por dios, yo te traje aquí, no eres real- Se empieza a reír. - Me pusiste tan caliente en el avión que me quedé dormida y te cree en mi sueño.
Le sigo el juego por qué no entiendo nada y estoy disfrutando de sentir sus tetas contra mi pecho. Le veo apoyar su cabeza en mi pecho y darse cuenta de su estado de desnudez, me preparo para la histeria pero me sorprende quedándose muy tranquila, sube la mirada y conecta con mis ojos, no veo histeria ni temor, la necesidad que veo en sus ojos despierta mi cuerpo y me tiene listo para ella.
-Ya que despierta no voy a tener el valor… creo que debería usar mi sueño para explorar lo que he creado.
Le sonrío maliciosamente e intento duramente darle el control para explorarme, pero he pasado mucho tiempo en agonía y al sentir su tetas presionándome tomo las riendas, subo mis manos sintiendo su piel de seda hasta llegar a su rostro, su respiración se acelera y su boca se abre ofreciendo una invitación, paso mi lengua por su labio inferior, lo muerdo un poco y abre la boca con sorpresa, aprovecho la oportunidad y me sumerjo enredando mi lengua con la suya y capturo el sabor dulce y picante de su besos, tímidamente me explora con su lengua y enloquezco haciendo que consuma su boca en un beso más caliente y posesivo. Agarra mi camisa y se acerca más a mí, rompo el beso y veo su cara aturdida por el placer. Me quito la camisa y voy dejando pequeños besos en su cara, bajando por su cuello, sus tetas perfectas me hacen señales y como un salvaje las devoro, primero una después la otra.
- Asier, por favor. Me dice jadeante.
- Dime qué quieres, nena. Le pregunto mientras le prodigo atención a sus pezones. Aprieto uno con mis dedos mientras succiono el otro con mi lengua.
- Por favor Asier, no me tortures. Solloza mientras restriega su cuerpo contra el mío buscando su placer.
- Este cuerpo es mío Sarah y es mi momento de diversión. Si deseas algo debes decírmelo nena, de lo contrario debes dejarme divertirme. Le digo sonriendo. No puedo negar que soy un hombre de tetas y me puedo quedar jugando en ellas, pero si Sarah no me dice pronto lo que quiere me voy a correr en el pantalón.
Sigo succionando, mordiendo y pellizcando cuando frustrada y agitada me dice. - Quiero que me comas el coño Asier, por favor lo necesito ya no me tortures mas. Este es mi sueño y lo quiero ahora!
Sonrío con victoria y me arrodillo en frente de ella, inhalo profundamente, su olor dulce me intoxica, le levanto una pierna y veo lo mojada que esta, todo por mí. La acerco a mí y le doy una probada a sus pliegues, me vuelvo loco y la abro con mis dedos para sacar más de su miel, empiezo a devorarla como un muerto de hambre. Succiono su clítoris y la siento tensarse. La escucho jadeando y gritando, me agarra el cabello perdiendo el control y empieza a frotarse contra mi lengua. Me pongo mas excitado, busco su abertura y deslizo un dedo, su funda caliente me comprime, está muy apretada y empiezo a sentir mini espasmos, con un brazo la sostengo para que no se caiga y la controlo para que no se venga. Siento que está a punto de llegar y me separo un poco para verle los ojos. Su cara esta sonrojada, sus ojos más verdes que grises y cuando conectamos me exige con voz ahogada. - Ahora Asier, hazme llegar ahora. Mi sueño. Mi turno!- Sin dejar de mirarla mi dedo empieza a moverse lentamente encontrando ese punto dentro de ella que la hace enloquecer, verla escalar su orgasmo es demasiado excitante. - Nena, me quitas el aliento - La llevo a mi boca y empiezo a lamerla, mordisqueo su clítoris y succiono con fuerza, me agarra el cabello y se viene gritando mi nombre con mi dedo en su interior y sus jugos en mi lengua.
La agarro cuando colapsa y la bajo a la orilla del rio, me quito los pantalones en tiempo record y busco su boca nuevamente. Mi pene ya no aguanta mucho mas, empiezo a meterlo en su canal lentamente para no lastimarla. Su cuerpo es tan pequeño comparado al mío que mi temor por hacerle daño me frena para no empalarme. Sarah empieza a apretar sus músculos poniéndome a prueba.
- Nena no hagas eso. Le digo con mis dientes apretados. Sostengo su cintura duramente pero no deja de moverse y arquea su cuerpo llevándome más adentro, pierdo el poco control que me queda me meto de golpe hasta el fondo y escucho su jadeo
- Nena, estas bien? Te lastime?- Después de un minuto siento que se relaja.
- Estoy bien. Solo necesito que empieces a moverte si no quieres que te golpee con una piedra.
Mi risa resuena y empiezo a moverme, Dios está muy apretada, me muevo lentamente para acostumbrarla a mi tamaño. Mi ritmo lento empieza a enloquecernos, sus piernas me rodean apretándome más a ella, sus uñas se clavan en mi espalda y su jadeo empieza a aumentar. Mi deseo de marcarla va aumentando a medida que se dirige a su segundo orgasmo. Sin dejar de moverme le digo -Sarah mírame.- Esta escalando su orgasmo y está a punto de venirse cuando detengo todo.
-Quiero que me mires Sarah.- Sus ojos conectan con los míos. -Tú eres mía Sarah, tu cuerpo es mío para follar, tu boca es mía para besar, tu coño y tu sabor son solo míos. Tu. Eres. Mía y quiero que me lo digas.- Sarah me mira aturdida e intenta moverse para buscar el orgasmo por su cuenta cuando la detengo. -Dímelo Sarah. Ahora.
-Asier, por favor. Este es mi sueño necesito que te muevas. Me dice gimiendo.
- Lo sé nena, pero eso no va a suceder hasta que me digas lo que quiero. Se queda mucho tiempo callada, la tensión va en aumento, nuestros ojos conectados, nuestros cuerpos fusionados cuando veo su rendición, abre sus labios hinchados por mis besos y empieza a decir gimiendo.
- Asier, yo soy…
Sarah
Me despierto agitada cuando la aeromoza me indica que ya hemos aterrizado y que despierte a mi acompañante para salir del avión. ¿Acompañante? Volteo y veo a Asier dormido a mi lado y entro en pánico, dios mío el sueño, Asier estaba en él y tuvimos el sexo más ardiente de la historia. Bajo la mirada y veo su erección tratando de reventar su pantalón, mi celular empieza a vibrar y el pánico me ataca, agarro mi cartera y me dirijo a la salida dejando atrás a mi hombre chocolate, atiendo a mi hermana y le digo que aterricé, voy saliendo a buscar mi maleta y nos encontramos en la salida. Corro como si me estuviera persiguiendo el diablo. No dejo de pensar en mi sueño y las palabras de Asier. “Dime que eres mía Sarah” en mi sueño estuve a punto de hacerlo pero el hombre real es un extraño, soy demasiado cobarde para enfrentarlo y escojo la salida más fácil, huir por la derecha. Encuentro mi maleta rápido y llego a la salida. Sé que ya se debe haber percatado que me baje del avión sin despedirme.
Veo a mi hermana esperándome en el carro, monto la maleta y escucho un grito feroz a lo lejos. Sé que es él y me monto en el carro.
- Gianna, vámonos ya. La apuro a arrancar.
- Hermana ni un saludo a tu hermana que madrugó para buscarte. Me mira con cara de reproche. La regaño.-En serio Gia mueve el culo y vámonos. Ahora el rugido lo escuchamos las dos y mi hermana al ver mi cara, arranca el carro deprisa.
-Sarah necesito una explicación en este momento. Que paso en ese avión? Y qué fue ese grito?


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