Marcada en el avión Capítulo 06 - Marianamed



Capítulo 6


Sarah 


Mi mente no logra entender en qué momento se jodió todo, repaso una y otra vez el ultimo día y no encuentro la causa. 

No quiero despertar, me he refugiado dentro de mi sueño y no deseo volver a la realidad, por lo menos no a esa. Aquí manejo mi dolor, es como si mi corazón estuviera envuelto en algodón y ese algodón no deja salir el dolor, pero allá, todo se estrellará contra mí y en estos momentos no sé cómo afrontarlo. 

A veces siento un fuerte tirón, algo que me llama a despertar, pero no estoy lista, el dolor en mi corazón es muy intenso, quiero esconderme y borrar este día, cada minuto en mi cueva me hace olvidar la realidad. 

Una hermosa y cómoda cueva creada para situaciones de emergencia dentro de mi sueño, detrás de mi hermosa cascada una tibia y cómoda cueva me recibe, sus colores me reconfortan, aquí puedo descansar y sanar, tratar de reagruparme y agarrar fuerzas para volver. 

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

- ¿Qué dices Ernesto? ¿Llamo a una ambulancia para que busquen a mi hermana? 

- Eso no será necesario Martha, ya limpiamos todos los raspones, incluido el de la cabeza, la sangre es muy escandalosa pero por ahora estamos bien, le inyecté un antibiótico y también tiene analgésicos y antiinflamatorios para el dolor, así que ese coctelito la tendrá rendida unas horas. 

- Gracias Ernesto, Susy.-Suspiro internamente- Casi pierdo mis nervios al ver la sangre, si en la mañana ves algo raro me la llevo a emergencia para que le hagan todos los exámenes. 

- Tranquila Mamá Osa como ya te dije no creo que haga falta, igual estaremos monitoreando, vamos a dejarla dormir por ahora. 

- Ok, confío en ustedes! Voy a hacer unas llamadas y vuelvo, déjenme una almohada extra para quedarme con ella esta noche. 

Susy me toca el brazo. –Te lo dejo en la mesita junto a una manta, sabes que Ernesto y yo estamos al lado pendiente. 

Asiento con la cabeza y salgo de enfermería, me encuentro a una comitiva bastante preocupada, todos estos años me ha preparado para situaciones estresantes así que hoy no será el día que en que pierda mi mierda, aunque la quiera descargar en 2 hombres obtusos, llego hasta las escaleras y los ignoro mientras le hablo a mi equipo.

-Sarah está dormida, tiene unos raspones y esta un poco golpeada pero no hay daño mayor, quiero que todos vayan a descansar y recuerden que tenemos niños a nuestro cargo, no hay necesidad de arruinarles el campamento, ellos están aquí para disfrutar. Así que vayan y apéguense al cronograma, cualquier cosa escríbanme al teléfono y muchas gracias a todos por estar pendiente de mi hermana. 

Todos van a hacer sus deberes, solo 3 personas quedan frente a mí, Vicky, Asier y Santiago… Señor dame fuerza y ayúdame a controlar mis impulsos. 

-Vicky, te necesito para suplir a Sarah con las Lilas, haz tu magia con ellas y tranquilízalas, mañana cuando Sarah despierte podrán verla, pero prepárate para relevarla los días que quedan. 

-Copiado jefa déjamelo a mí. 

Fijo mi mirada en Asier, me controlo para no darle un puntapié, repito mi mantra budista para serenarme y respiro. 

-No me puedes alejar de Sarah. Suelta Asier de repente. Jesucristo, sálvame de los hombres con actitudes infantiles. Levanto una ceja hacia él y se queda callado esperando mi condena.

-No he dicho que vaya a hacerlo, mi hermana es una mujer adulta y cuando despierte decidirá qué hacer y YO la apoyaré. Pero te pido que te vayas a descansar y la dejes recuperarse… Y no me pidas quedarte porque eso lo estaré haciendo yo. 

Veo renuencia en su rostro.-Creo que estoy siendo bastante razonable. Ha sido un día muy largo para todos. 

Escucho la voz de Tiago hablando con Asier y me lleno de furia, furia hacia el hombre que hace despertar mi cuerpo, controlo mi expresión mientras los escucho. 

-Martha tiene razón Asier, vamos a descansar y volvamos en la mañana. Sabes que es lo correcto. 

-LO SÉ-Refunfuña Asier.-Me voy, pero te pido que me mantengas informado en todo momento. 

- Lo haré cariño buenas noches…- Doy la vuelta para volver a la enfermería cuando siento que me toman por el brazo.-Tenemos que hablar- Conecto mis ojos con Santiago Consantino y parte de mi furia escapa. 

-Ya lo hice Santiago ahora me voy, te aconsejo que me sueltes, estoy a punto de perder mi mierda y empezar a actuar irracionalmente… No quieres que empiece contigo. 

Su mano grande está trasmitiendo calor, siento mi brazo quemar, su olor masculino me envuelve, mi núcleo se humedece y mi furia contra él aumenta. 


-Mujer… escucho su gruñido en mi oído. Levanto mi bota con todas las fuerzas y le doy un pisotón haciendo que me suelte el brazo y se cuadre frente a mí. Golpeo su amplio pecho con mis manos abiertas.- Eres un maldito idiota. Volteo y entro en enfermería, cuento hasta 5 esperando que Santiago derribe la puerta. El silencio me rodea, escucho pasos y una camioneta arrancar. Respiro y camino hacia mi hermanita, sé que está dolida mas allá de los raspones, también sé donde se está refugiando para curarse. Me acomodo a su lado y la abrazo trasmitiendo mi amor, mi fuerza, mi comprensión. 

Reúno mis propias fuerzas y freno mis temores para lo que tengo que hacer a continuación, pero por ella lo arriesgaría todo, mi hermosa hermana, me acomodo a su lado, cepillo su rubio cabello, uno mis manos con las suyas y cierro mis ojos abriendo mi alma para buscar la de ella, el sueño me ataca finalmente y quedo rendida a su lado. 


Sarah 


Me encuentro perdida en pensamientos, emociones y colores. Mi nido se adapta a mí y cambia constantemente buscando curarme. Me toco el pecho y siento un dolor inmenso cada vez que pienso en el, mi alma se fractura, lo que temí desde un principio se hizo realidad y soy la única culpable, todo paso demasiado rápido, nuestra conexión y el crecimiento de mis sentimientos por él, me dejé llevar y le entregué mi corazón. En pocos días logró pisotearlo y dejarme inestable y sin fuerzas. ¿Qué PASO? No lo entendí… Veo mi cueva moverse rápidamente y mi corazón se paraliza, una mano sale de la cascada, conozco esa mano, muchas noches me consoló de mis pesadillas y siempre me apoyó en mis peores momentos. 

-No debiste abrirte por mi Martha, ibas a esperar hasta después del campamento. 

-No estoy haciendo ningún sacrificio cariño. Necesitaba saber cómo estabas. Nos miramos por un largo rato y escucho su suspiro. – Solo la verdad Sarah - Asiento tristemente, podemos engañar a todo el mundo si queremos, pero entre nosotras solo la verdad… esa es nuestra promesa. 

-Mi corazón le pertenece, solo a él, por más que intenté resguardarlo derribó todas mis defensas y lo tomó. No entiendo que paso, estaba emocionada de poder disfrutar por una vez en la vida mi paseo a caballo, Rafael me ayudó. 

-Y...¿Asier vió algo malo en eso? 

-No sé que vio Martha, pero no era él mismo, llegó diferente, de repente veo a este Asier frente a mí con una oscuridad que no conozco, con una rabia demencial que arremetió contra Rafael y lo tumbo del caballo. 

Nos quedamos las dos en silencio, Martha dándome el tiempo para seguir y yo analizando todo lo que paso. 

- ¿Rafa está bien? 

- Si, está bien. Es un tipo duro. 

Suelto un suspiro de alivio.-Me acusó de cosas horribles, me llamó cosas horribles, ahí sentí mi corazón romperse sis, no veía a Rafa y busqué apoyo en su primo… pero empeoró todo, se puso histérico, sentí al caballo agitarse con mi miedo, mis manos sudaban, mis piernas estaban trancadas sosteniéndome y entonces… 

Cerré los ojos recordando, su hermosa cara, su mandíbula apretada con furia y ojos acusadores, su mano levantada buscando castigarme y golpeando al caballo mientras me deseaba un buen paseo con un tono irónico. 

-Destruyó mi confianza con sus actos, me encontré congelada y entrando en shock encima de un caballo desenfrenado, corriendo a toda velocidad, no podía controlarlo, vi una abertura y me lancé, pero en mi caída me golpee la cabeza y se apago la luz. 

Me quedo mirando a mi hermana, esperando algo, sus ojos se transforman y veo su entendimiento y compasión. 

-Yo te apoyaré en lo que decidas hermana, pero… yo creo que aquí falta un pedazo de historia. 

Escucho como me llevaron a enfermería, el enfrentamiento con Asier, como de preocupado y atormentado se veía y como los mando derechitos a sus casas para que pudiera descansar. 

-No voy a defenderlo ni estar en medio de los dos, mi apoyo es para ti y ellos lo tienen claro, solo te pido que averigües la historia completa para tomar una decisión. 

Mi mente se relaja mientras repaso todo desde que llegué al campamento, escucho el tarareo de mi hermana y me siento adormecer. 


Asier 


Poco dormí, mi mente está en caos, Santiago y Pablo me arrastraron a la cabaña principal a por un trago para calmarme, pero poco hizo. Le pedí a Tiago que me explicara que había pasado con Martha y lo poco que logré sacarle fue que está buscando nueva ubicación para MAGISAH, esa noticia me dejó frío, puede que tenga solo una oportunidad para arreglar este desastre. 

La claridad entra por mi ventana y no puedo seguir acostado, veo el reloj y marca las 6.30 am, me levanto a buscar una taza de café, mando un mensaje a Martha preguntando por Sarah, espero unos minutos y no hay respuesta, guardo mi teléfono. 

Veo a Tiago salir de su habitación con una cara no mejor que la mía. 

- Café? Le pregunto. 

- Si. 

Le sirvo mientras se sienta en la barra de la cocina. Nos quedamos en silencio mirando nuestras tazas como 2 adolescentes deprimidos… bastante patéticos.

- No sé cómo arreglar esta situación. Mis hombros caen y agarro mi cabeza esperando que me dé una idea de cómo llegue a joderla tanto y como repararlo. 

- Quisiera darte una respuesta que resuelva tus problemas, hermano. Volteo y miro a mi primo.

 – Pero, no hallo ni las respuestas a mis propios problemas. Lo único que si te puedo decir es que algunas mujeres perdonan más rápido que otras. 

Eso me sube un poco el ánimo. 

- Espero tengas razón y que Sarah sea una de esas porque estaré arrodillándome ante ella y ante todos si es necesario para que me perdone. 

Veo la mirada de Santiago sonriéndome. 

- Sabes que la cagaste primo. 

- Lo sé. 

- Pero, si de verdad es la elegida… 

- Lo es. 

- Entonces, un Consantino va hacia adelante hasta lograr lo que quiere. 

Me río internamente de las palabras de Santiago, pero sé en el fondo que es un hecho, Sarah es lo que quiero y nada me detendrá hasta tenerla. 

- En eso estamos de acuerdo. 

Me paro de la silla y agarro mi chaqueta, veo a Pablo salir de su cuarto. 

- Adonde crees que vas tan temprano. 

Abro la puerta mientras grito – Voy a buscar a mi mujer. 

Saco mi teléfono y veo un mensaje de Martha “Te veo en enfermería” de hace 20 minutos, siento un mal presentimiento y empiezo a correr hasta llegar a la cabaña. Encuentro a Martha saliendo con una taza de café y se detiene a mirarme sin decirme una palabra. 

Mi intestino se aprieta cuando prácticamente le gruño. – ¿Donde está? 

- Se fue Asier, pidió un transporte y se fue al aeropuerto… va a casa de mi tía. 

- La dejaste ir así. Mi temperamento se enciende mientras le reclamo. 

Martha baja las escaleras hasta quedar frente a mi cara. –TÚ lo ocasionaste, Sarah es una adulta y toma sus propias decisiones. Chasquea la lengua hacia mí reprendiéndome. –NO tengo por qué retener a nadie para que arregles el desastre que cometiste Asier. 

La miro frustrado por la verdad que me lanza a la cara. 

-AHRGGG!!!  Me alejo. 
– Tienes razón. Empiezo a caminar como un tigre enjaulado cuando le grito 
– YO LA AMO, Martha. No puedo perderla. 

-Lo sé. Me dice Martha mientras saca un papel del bolsillo y me lo extiende.
- Por eso te doy este voto de confianza. 

Lo cojo y veo la dirección de casa de su tía en Miami, alzo la mirada y veo sus ojos atigrados perforándome. – Es el único que te voy a dar Asier, Aprovéchalo, porque no voy a permitirme ver a mi hermana en la condición que la vi anoche. 

La culpa y la esperanza me llenan mientras le digo sinceramente.
- Gracias Martha, no voy a decepcionarte de nuevo. 

Corro hacia la camioneta y salgo inmediatamente al aeropuerto a comprar un boleto hacia Miami. Llamo a mis primos para que recojan la camioneta y me siento en la sala de espera. El vuelo sale en 30 minutos, el tiempo se me pasa llamando a Sarah a su celular pero todas las veces me cae el buzón. Mierda… Mala Señal… Escucho que empiezan a llamar a los pasajeros, busco mi asiento y me acomodo. Logré agarrar lo esencial antes de irme para tardar lo menos posible en la salida del aeropuerto. 

Mientras vamos despegando recuerdo nuestro vuelo juntos, lo hermosa que se veía Sarah, el brillo en sus ojos, su cabello color oro y su carita sonrojada cada vez que me veía. Lo segura que se veía durmiendo a mi lado en el asiento y el sueño… un momento… recuerdo que me dormí a su lado y caí en el sueño extraño del prado donde me encontré a mi hada...¡ESO ES!...No sé si funcione pero debo intentarlo, trato de relajarme lo más que puedo en mi asiento y sin dejar de pensar en mi hada relajo mi mente para caer en un micro sueño. 

Veo oscuridad total, sin sonido alguno, tengo mis pies en el agua y siento una superficie arenosa, no sé donde me encuentro pero empiezo a avanzar, mi cuerpo se mueve en automático, silencio mi mente y dejo que mi instinto me guíe, llevo caminando mil años cuando frente a mi encuentro la pared más grande que he visto en mi vida, totalmente solida, negro azabache brillante como si fuera un mármol pulido, puedo ver mi reflejo en él claramente, estoy frente a frente, me miro y mi reflejo me mira fijamente, como atravesándome, viendo todo lo que he visto, viendo todo lo que he hecho, no está contento conmigo…yo no estoy contento conmigo tampoco, acerco mi mano y toco la superficie, me asombra lo fresca que se siente, fría como si estuviera tocando una fuente. 

Como si hubiera activado algo mi mano empieza a cubrirse de agua cayendo de la pared, no entiendo el significado pero mi mano se mueve buscando cualquier pista, una señal que me indique que debo hacer, con mi dos manos toco y toco buscando, me dirijo de un lado a otro, de arriba abajo… empiezo a sentirme impaciente cuando mi dedos sienten una especie de hendidura, tan sutil que pude habérmela pasado por alto muchas veces. Sigo tocando y noto que se encuentre en vertical casi como si dividiera la pared, no la pared… ¡UNA PUERTA!... Es una puerta, y toda puerta tiene una manera de abrirla solo debo encontrarla, el agua es un indicativo del tiempo, lo entiendo ahora, debo actuar rápido, empieza a subir el nivel de fuerza y cantidad de agua que cae de la pared, tengo mis brazos cubierto por una especie de cascada, debo abrir la puerta antes de que me cubra por completo. Voy bajando y logro tocar una especie de cerrojo, lo libero rápidamente, el agua se intensifica y debo echarme hacia atrás, ya no me queda tiempo, tomo una gran bocanada de aire y me sumerjo en la cascada, no logro ver nada pero siento la ranura y con las dos manos subo hasta encontrar la ultima cerradura, mis pulmones me queman cuando la desbloqueo, caigo hacia adelante con fuerza, un piso de piedra me espera, mis rodillas y manos reciben el impacto y quedo recuperándome por un segundo antes de levantarme y escanear mi entorno. 

Mis ojos se abren de impresión ante la cueva más hermosa que he visto nunca, las paredes están rodeadas de colores cambiantes, muebles de nogal y alfombras exóticas adornan la estancia, su olor rodea todo el lugar y sé en mi corazón que llegué al lugar correcto. Su refugio 

Caminando sin hacer el mas mínimo ruido observo cada esquina buscándola, mis ojos se dirigen a la sombra creada por una enorme roca que cae del techo, en la oscuridad misteriosa de esa roca se encuentra mi hada, en una cama redonda, profunda, llena de almohadas y mantas, las más suaves que he sentido, ahí acurrucada se encuentra mi Sarah, más hermosa que el día en que la conocí. Me acerco y veo sus pestañas húmedas sobre sus mejillas, mi corazón se rompe con la visión, me agacho con cuidado y le susurro suavemente –Estoy en camino mi hermosa hada- Sus ojos se abren con sorpresa, me miran sin mirarme, traspasándome como si no estuviera ahí, trato de alcanzarla y un fuerte tirón en mi pecho me lleva lejos despertándome...¡CARAJO!... todo mi cuerpo duele como si hubiera sido lanzado a la realidad, veo a la aeromoza inclinada y la escucho decirme. – Señor, ya hemos aterrizado. Debe desalojar el avión. 

Me levanto y corro a la salida, escucho insultos en el camino mientras me abro paso para llegar a la línea de taxi, me adelanto y monto el taxi de otra persona mientras molesto le da a la ventanilla.

- Le doy el doble de su tarifa si arranca de inmediato. Le digo al taxista

.-Como ordene, señor. 

Mi tripa se va apretando a cada kilómetro que me acerco a ella. 
Espérame Sarah voy en camino. Lanzo al viento y espero llegar a tiempo antes de que se me vuelva a escurrir de las manos.

 ¡MALDITA SEA! ESPÉRAME.





Publicar un comentario

0 Comentarios