Relatos de Oficina ( Tara & Saúl ) Parte I



Por fin Viernes… cuento los minutos para la salida, necesito ese trago urgentemente. Gracias al jefecito que me gasto, he tenido la peor semana de mi vida, lo bueno… tiene un cuerpazo, lo malo… su actitud. Si no fuera tan pedante seria mi hombre ideal.

Recibo un mensaje de Sonia ¿Lista para irte o tienes oficina por cárcel?

-HAHAHA. Le contesto

Me distraigo por un segundo cuando le escribo ESPERANDO QUE TRASERO CALIENTE ME LIBERE DE MIS DEBERES xD. Le doy a enviar y empiezo a recoger mi escritorio, Sonia me escribe Y, Entonces? ¿Vienes o te quedas? Me congelo en el acto. ¿Dónde está el mensaje? OMG ¿A quién se lo envié?

- TARAAA… Escucho al jefe gritar mi nombre y mi piel se eriza. ESTO NO ME PUEDE ESTAR PASANDO.
- Sí, señor Saúl.
- Los demás pueden irse… Tara, te quedas!

Veo los ojos piadosos de mis compañeros y reviso rápidamente mi teléfono. CONFIRMADO. Estoy muerta y despedida. Envié el mensaje a la persona equivocada y las dos ✅✅ me dicen que lo requete leyó.

Camino como vaca al matadero, entro a su oficina y cierro la puerta. Dios santo porque tiene que ser tan sexy, 1.80 de alto, delgado pero tonificado, piel atigrada, ojos verdes, un cabello rubio y esa mandíbula apretada fuertemente apuntando hacia mí, indicándome la hora de mi muerte… la mueve hacia la silla frente a él y voy obedientemente. Me siento y alzo mi barbilla desafiante, nuestros ojos conectan y empieza la pelea de poder, pocas personas en la oficina le mantienen la mirada a este hombre y por eso se cree superior, pero para mí es como un deporte extremo, es como el subidón de adrenalina y entre mas se la mantengo más alto llego y más caliente me pongo. El color empieza a subir por mi escote, el ambiente empieza a espesarse y mi respiración se acelera, mis pezones llegan a su punto máximo, los siento empujando mi camisa y sobresalir. Él sigue el movimiento y su cabeza se ladea analizándome, nuestros ojos se reconectan mientras me coloca un teléfono muy iluminado y mi mensaje resplandeciendo en mi cara.

- ¿Tienes una explicación? Su tono bajo y dominante me traspasa.
- El mensaje no era para usted.
- Pude notarlo… ¿Y, el contenido del mensaje?

Mi boca atrevida se suelta y antes de pensar le digo. – Solo dije la verdad- ¿Que acabo de hacer? Me paro del susto y lo miro. Mi jefe ha desaparecido, ahora tengo ante mis ojos un lobo hambriento que me mira como si fuera su cena. Me lanza una sonrisa provocativa, empiezo a dar pasos en retroceso hacia la puerta. Se levanta del escritorio y camina lentamente hacia mí. Esto lo he visto en Animal Planet. El lobo se come a la presa. Mierda… soy la presa, esto se está calentando muy rápido. Choco contra la puerta, bajo mi mano y encuentro mi manilla. Se acabo el tiempo… su cuerpo llega al mío y me presiona con fuerza, su respiración erizando mi piel.

-Saúl, esto va muy rápido…
-Tú me deseas… tus ojos me lo dicen. Me lanza una sonrisa. – No te creas la gran cosa, engreído! – Me suelta una carcajada en la cara presionándome más fuerte contra la puerta. –Tu cuerpo no es tan silencioso como tu mente Tara. Mi cuerpo me traiciona poniéndose más caliente, mi respiración llegando en jadeos cortos. Sus manos bajan por mi costado, llegan a mi muslo y suben lentamente mi falda. Me pregunta en un susurro – Si te toco, ¿te encontrare húmeda para mí? ¿Sabré la respuesta a mi pregunta? Chasqueo la lengua hacia el…- Por dios ya cállate- y lo silencio con mis labios. La única manera de hacerlo callar.

Y eso fue todo… sus grandes manos agarran mis nalgas levantándome como si no pesara nada, envuelvo mis piernas en su cintura y siento su miembro contra mí, su pantalón no deja nada a la imaginación cuando su gran vara palpitante roza mi humedad en cada paso que damos hacia el escritorio.

Me baja con suavidad, separando sus labios de los míos que lo siguen como si fuera una droga, mi falda se ha subido revelando mi encaje negro completamente húmedo.

Conectamos nuestros ojos y su ropa empieza a desaparecer, me siento atrevida sentada y vestida mientras se quita pieza por pieza quedando como un adonis frente a mí.

Se acerca y me pregunta – ¿Preparada?

Oh chico no sabes con quien te metiste😏😏😏



Publicar un comentario

0 Comentarios