Me encuentro en mi habitación otra vez.. sola, los turnos dobles que está tomando mi marido hacen de esto algo más usual que extraño. Y aquí estoy otra vez, intentando conciliar el sueño y nuevamente los ruidos de mi vecino me despiertan. La misma rutina de siempre.
Todas las noches le escucho a través de la pared de mi habitación, es tan ligera que siento que puedo sentir su aliento cálido sobre mi piel…y sus manos recorriendo mi cuerpo. No debería tener estos pensamientos, pero me he acostumbrado a escucharle siempre a la misma hora. Unas noches me quedo dormida mientras escucho como se da placer y otros le acompaño sin que se dé cuenta. Pero esta noche fue distinta, estaba con mi carga de estrés del día aumentada, era tarde pero no escuchaba ningún ruido viniendo del otro lado de la pared y necesitaba algo que me dejara relajada. Con ese pensamiento mi mano empezó a moverse por mis muslos acariciando la parte externa y haciendo camino por mi cuerpo, la sabana estaba de por medio, la tire al suelo, me levante de la cama y me apoye contra la pared, empecé a colocar mis dedos en mi clítoris y un poco más adentro y ya estaba húmeda, muy húmeda..exhalando de alivio sentía que el estrés se estaba yendo estaba disfrutando de esta sensación de deseo y que calor! Me imagine los dedos de mi vecino que tocaban donde debían y con la presión exacta iba a llegar muy rápido. ¡Pero qué vergüenza! no entendía ni porque me ponía mi vecino. Estuve unos segundos en silencio y cuando me decidí a parar le escuché.
Una voz masculina a través de la pared y sentí un escalofrío por todo mi cuerpo
– No pares. De verdad... no pares. Que rico escucharte.
-¿No me crees? Vamos preciosa dime algo….
Yo estaba en shock y con vergüenza y me metí en cama ignorando lo que escuchaba. El seguía hablando…
-Mmm mi polla te lo agradece, ahora está muy duro y demandando atención. Todas las noches me pones demasiado…
Sigo ignorándole.
-Quiero ir a tu piso ahora mismo…AHHH
Le escuche gemir y llegar a un orgasmo mucho más intenso y potente que otras veces. Quizás estaba en una videollamada con alguien... Seguro. Así que mañana cuando me lo cruzara en el camino seria como cualquier día. Pensé.
Me levante muy temprano, más de lo normal, y es que no me quería encontrar por nada del mundo a mi vecino… ilógico porque en algún momento íbamos a cruzarnos. Pero no este día, este día saldría 1 hora más temprano y ganaría algo de tiempo para pensar. Lo de anoche estuvo…no se puede repetir. Estoy cerrando mi puerta, entro en el ascensor y se empieza a cerrar, mi primera victoria del día... Pensé. Pero en la última rendija una mano y antebrazo que bien yo conocía impidieron el cierre. Yo me empecé a calentar de la nada en parte por la vergüenza de recordar. Aunque no era conmigo, estaba segura.. pero mis mejillas rojas igual me delataban y es que me provocaba algo que no podía controlar.
El entró muy lentamente sin quitar la mirada. Esta vez me recorrió y detalló con descaro. Había tensión en el ambiente y necesitaba quitar la atención de eso. Uno de los cordones de mis zapatos estaba sueltos, perfecto, baje a amarrármelo y en esos segundos sentí el roce de la mano con la tela, Mi vecino se estaba tocando su miembro que había crecido llenando su pantalon y empujando para salir. Y yo lo tenia de frente a la altura de mi cara.
Me quedé fija mirando y luego mirándolo a él.
-Anoche me quede con ganas de más... En ese momento pulso el botón de Stop del ascensor y me puso contra la pared comiéndose mi boca con un beso intenso, húmedo, su lengua recorría todo y yo respondía con más. Sin dejar de besarme con su otra mano paso por debajo de mi falta subiéndola y entrando por arriba de mis bragas, puso dos dedos en mi clítoris - Estas muy húmeda preciosa… Anoche estabas así y paraste. Esta vez voy a hacerte llegar, pero vas a tener que pedírmelo. Sus dedos calientes empezaron a tocarme y a empujar cada vez más adentro. Con su otra mano subió mi camisa y empezó a succionar un pecho primero jalando y mordiendo mis pezones. Empecé a gemir y cambio rápidamente a mi otro pezón que demandaba atención. Sus dedos salieron de mi cavidad y se empezaron a mover arriba y abajo, subiendo la velocidad cada vez más rápido y luego lento, dándome toques tambien, hacia tantas cosas y cambiaba que eran muchas sensaciones y ya iba a llegar al orgasmo. – No, No, No preciosa vamos a seguir jugando…quiero prepararte primero para meterte mi verga, metió entonces 4 dedos…- Estas muy estrecha... pero muy húmeda.
Sentía una presión cada vez que entraba en mí, tenía unas manos muy grandes y los dedos aún más y tenía 4 entrando y saliendo, me tomo entonces con su brazo izquierdo colocando mis piernas en sus hombros y empujando mi peso hacia la pared del ascensor. En este ángulo podía seguir penetrando con sus dedos más fácil. Su cara estaba encendida de placer, de darme placer.
En segundos pude ver su polla y era masivo, muy grande y me termine de calentar, estaba sudando y con ganas de tener su miembro dentro de mí y recibir tantas estocadas como quisiera darme. Me tomo con sus brazos e introdujo su polla dentro de mí, para su fortuna yo seguía muy mojada y me estaba empezando a excitar más. Empezó de manera pausada y luego ya lo metía con fuerza haciendo un ruido con cada empuje.
En ese momento escuchamos un ruido, alguien había llamado a los bomberos pensando que estábamos encerrados en el ascensor del edificio y nos querían “ayudar”. Nos miramos en ese momento y antes que dijera algo, siguió dando estocadas más y más y más y más potentes, su grosor estaba empezando a latir y yo le urgía a terminar, estaba a punto de llegar al orgasmo… empezaron los ruidos de los técnicos, teníamos que apurarnos, pero el con una sonrisa pícara me susurro al oído
- Aun no preciosa…esta noche me los vas a suplicar…y llevaré compañía…
Nos empezamos a vestir ambos en un estado de calor y lujuria absoluta. No había caído en cuenta sobre lo que me dijo…solo escuche esta noche...a los minutos nos abrieron la puerta y pudimos salir, me fui rápidamente sin mirar atrás. No podía creer lo que había pasado.
Y esta noche...ya va… dijo con compañía…


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