¿Cuándo un "te amo" se sintió tan incorrecto?
Sofocada así me sentí en estos últimos meses de relación junto a Enrico pasando de una relación estable una asfixia continua. Llevábamos saliendo 1 año y sinceramente sentía que no nos encontrábamos en la misma sintonía. El quería estar presente en cada aspecto de mi vida envolviéndome como una constrictora, apretándome fuertemente, respirando mi aire, sintiendo a través de mi piel y bebiendo a través de mi boca…Era desquiciante, los te amos los soltaba como caramelos en piñata de niños lanzándolos hacia mi esperando una retribución que cada día era más difícil de realizar.
Era como cuando te comes un caramelo y disfrutas de su sabor por un rato pero justo en tu mano te queda el papel del caramelo y te ha embarrado la mano con su dulce empalagándote y haciendo difícil quitar su dulzor. Justo así me sentía, él era una gran envoltura de caramelo que quería cerrarse sobre mí llenándome de su dulzor hasta que no pudiera quitármelo.
¿Cómo deje que llegara tan lejos? Esa es la palabra clave aquí DEJAR porque he estado todo el año dejándolo a sus anchas mientras me sentía desconectada, siguiéndolo por una corriente color de rosa que me envuelve y gira y gira alrededor mío todo el tiempo pero la realidad es que no estuve completamente presente ni comprometida con él y al despertar de mi letargo emocional me doy cuenta el mal que he hecho al dejarlo llegar tan lejos.
Hace 1 año estaba saliendo de una relación muy toxica que me dejo destrozada y al salir embotellamiento encontré este chico en mi camino que recogió mis pedazos con una pala y ofreciéndome su amistad, necesitaba un amigo desesperadamente y termine refugiándome en su sombra, visitándolo todos los días a su trabajo, conversando, riéndonos y conociéndonos llegando a sentir como iba soltando un poco de mi tristeza y se iba recomponiendo mi ser. Me encontraba vulnerable y el fue un roble para mí, el problema era que yo solo lo veía como un gran amigo y él me veía de manera diferente así que a los pocos meses sus verdaderas intensiones empezaron a mostrarse. Cambiando esa energía divertida y convirtiéndola en roses suaves, abrazos intensos, despedidas más largas… no veía el problema en sus demostraciones de cariño así que lo deje ser. Deje que continuaran sus atenciones hasta que me encontré comiendo en casa de sus padres y siendo presentada como “La novia”. Volvía a ser la novia de alguien aunque no me sentía como una verdadera novia, definitivamente faltaba algo ya que yo los seguía viendo como un amigo pero él me decía que eso que sentía se iba a transformar con el tiempo y que necesitaba tiempo para curarme solo que en vez de estar sola él iba a estar conmigo sanando mis heridas. Muy romántico
Realmente me divertía con él, su voz desafinada me dedicaba las canciones mas románticas, me colmaba de los regalos mas dulces y al salir siempre era una aventura pero el paso del tiempo no transformo mi sentimiento de amistad y su amor por mi iba in crescendo así que me sentía presionada todo el tiempo, su te amo vino primero lleno de globos y corazones, se notaba la molestia en su cara al no recibir la misma respuesta de mi parte y opte por no discutir y hacer mi vida un poquito más feliz así que le seguía la corriente. Un completo error no lo hagan jamás. Mi te amo activo algo en el, algo diferente que lo incitaba a seguir presionando y presionando por mas y mas, mas reacciones de mi, más intensidad, sus besos me saqueaban y lo dejaba, sus manos me recorrían y lo dejaba, pero debajo de todo eso no me encontraba con la misma pasión que veía en sus ojos y ahí empezaron las peleas.
Quería un poco de espacio para respirar y no me dejaba margen para hacerlo, me fui rebelando contra cada situación, contra la presión, contra los besos y abrazos y manoseo, no me sentía como yo misma, sentía que tenía un suéter cuello de tortuga muy ajustado y necesitaba desesperadamente quitármelo. Así que le pedí tiempo… no reacciono nada bien.
Sus gritos en el pasillo fuera de mi casa despertaron todo el edificio, mi madre con el corazón partido por su reacción me incitaba a salir a hablar con él, los pobrecitos mira como lo tienes salían fácilmente de su boca recriminándome sin saber cómo me sentía yo.
2 horas más tarde caí de nuevo en la cama agotada y sin el resultado que esperaba, esto continuaba no había espacio ni me time y llore hasta que me dormí. Esto no podía seguir tenía que ser más directa, más radical y terminar la relación por completo. Mis únicos descansos de él eran cuando me tocaba trabajar con mi papa en algún evento y eso porque le prohibió terminantemente la entrada a cualquier lugar en el que estuviera trabajando.
Me encontraba en el cumpleaños de mi prima Serafina, tomando el sol en una tumbona en el Club de la Hermandad Gallega cuando una sombra cayó sobre mí, una toalla tapándome el cuerpo y una gran sombra me cubría la vista del mundo. – Hola Enrico… Suspire ya que se suponía que este era mi día de descanso de él y de nuevo se lo paso por el forro. – Hola muñeca. Me dijo sin ninguna vergüenza. Me había cansado de lo mismo, no cambiaba y no entendía ni una palabra que le decía, aunque me afirmaba que me iba a dar tiempo sus inseguridades eran muy grandes y cuando se activaban mandaban al carajo cualquier conversación solo interesándole tenerme a su lado sin importar en qué situación nos encontrábamos. – ¿No habíamos quedado en algo? Le digo molesta. –Muñeeca… es todo lo que pude aguantar necesitaba verte. – Enrico, me viste anoche y me dijiste lo mismo. Mis manos fueron a mi cabello queriendo arrancarlo.-Bueno ahora estoy aquí, pero no vine preparado y de verdad quiero entrar en esa piscina contigo así que necesito ir a buscar mi traje de baño a la casa, acompáñame. Me mira con los ojos brillantes. – Estoy muy cómoda aquí tomando el sol Enrico puedes ir solo aquí te espero. Le digo pero sé como terminara esto. – No muñeca escúchame, tienes que acompañarme. Gilberto esta con tu hermana ahora y también quiere unirse a la fiesta así que serian 2 trajes de baños, vamos rápidamente y volvemos. Me dice tomando mi muñeca y levantándome de la tumbona. Hablando de oportunidades – Esta bien déjame buscar mi ropa y nos vamos. Acercándome a mi hermana me vestí rápidamente y como somos casi telepatas le dije que ahora si hasta aquí llegaba esto no aguantaba más, Lo iba a terminar HOY. Su pulgar arriba me despidió dándome su apoyo incondicional.
Llegamos a su casa y al entrar me percate de la trampa, su familia no estaba en la casa, ni sus padres ni hermana, algo dentro de mí me había alertado en el pasado de no quedarme a solas con él y estaba segura que las mariposas que sentía en estos momentos no eran por anticipación sexual. Me encontraba incomoda queriendo huir, le escribí a mi hermana y le dije que si en 20 minutos no le escribía me llamara… mejor que me viniera a buscar porque era un SOS.
Enrico agarro mi mano con fuerza guiándome a su habitación, me soltó apenas entramos y se dirigió a su closet a buscar los trajes de baño que necesitaba haciéndome tomar un respiro de alivio, me senté en su cama cerca de la puerta mientras esperaba a que terminara de prepararse. Mi mente corría a millón repitiendo mi discurso de cómo iniciar el tema del rompimiento, no quería hacerle daño pero me estaba causando daño a mi misma si seguíamos como estábamos. Su voz salió del closet suavemente devolviéndome al presente –Muñeca... ese pequeño traje de baño blanco quiero verlo. Qué raro actuaba – Creo que lo viste bastante cerca cuando me lanzaste la toalla Enrico. – Es diferente todo el mundo te estaba viendo en cambio aquí solo puedo apreciarte yo. –No me siento cómoda con esto Enrico, si ya tienes lo que viniste a buscar vámonos que mi hermana me está esperando. Me levante de su cama caminando hacia la puerta pero no llegue a cruzarla ya que llego rápidamente detrás mío sus brazos tomando mis hombros derrumbándome hacia la cama, su gran cuerpo posicionándose entre mis piernas presionándose y balanceándose contra mí, su boca busco la mía y en mi jadeo aprovecho a meter su lengua haciéndome un lavado bucal. Mis manos estaban en sus hombros haciendo palanca para quitarlo, empecé a sentirme acorralada en una situación que no había consentido, su boca en mi oído no paraban de repetir sus te amos como si curaran todo lo que me hacía, el pánico me asfixio y grite muy fuerte sorprendiéndolo. –Basta déjame salir. Me estas asfixiando. ¡BASTA! Se levanto sentándose en la cama con el rostro rojo y los ojos abiertos. Me levante rápidamente y corrí al baño viendo mi aspecto un poco pálido y sudoroso, abrí el grifo y me eche agua fría en la cara para calmarme pero cuando me enderece su rostro apareció en el reflejo del espejo, estaba detrás de mi rodeando mi cintura su cabeza en mi hombro observándome fijamente a través del espejo.- ¿No nos vemos perfectos? Me pregunto al oído con una voz suave y melodiosa. Me estaba asustando y sabia que todavía faltaba para que mi hermana llamara, tenía que hacer algo de tiempo para poder salir y que la situación no se saliera de control. Me quede callada mirándolo siguiendo cada movimiento que hacía y controlando mi reacción de tensarme contra el.– Tu blanca piel es como la seda muñeca, la veo y me provoca lamerla entera. Sus ojos no dejaban los míos en el espejo mi corazón retumbaba fuertemente en mi pecho queriendo salirse por el pánico que me estaba causando esta posición. – Y tus pechos… siempre quise confirmar si eran como me los imagine. Su mano subió a mi hombro deslizando mi vestido hasta la cintura. – Enrico no… le dije suavemente. –Shhh tranquila muñeca solo voy a mirar. Siguió la línea de mi traje de baño hasta el triangulo que cubría mi pecho y antes de mi próxima respiración lo jalo exponiendo mi pezón rosado. Me quede muy quieta sin querer alentar la situación su cuerpo estaba temblando de excitación detrás de mí clavando su miembro entre mis nalgas como si quisiera atravesar mi vestido, su mano se encaminaba lentamente hacia mi pico expuesto y su mirada rebelaba su decisión de llevar esto a mucho mas, estaba casi ahí el calor de su mano sobre todo mi pecho cuando el sonido de mi teléfono rompió la tensión del ambiente dándome la salida que esperaba. Subí rápidamente mi vestido cuando le dije lo más natural posible. – Mi hermana Enrico te dije que me estaba esperando. Salí de su habitación corriendo hasta mi cartera atendiendo mi celular.
- ¿Cris que paso? Estoy abajo del edificio de Enrico como me dijiste. La tensión salió de mi en ese momento y use mi código de hermanas para rescate inmediato – ¡¿Qué?! Que a mi mama le paso ¡¿qué?! Si, si, si tranquila… entiendo voy bajando entonces a encontrarme contigo. La voz de mi hermana se tenso de preocupación – Si en 2 minutos no estás aquí Cristina llamo a la policía oíste así que baja ya. Una mano tomo mi muñeca mientras le contestaba –Si, cálmate Karla ya voy bajando y resolvemos, tu tranquila. Tranque y di media vuelta poniendo mi mejor cara de preocupación y lanzándome a los brazos de Enrico le dije. – Cariño debo irme mi mama se cayó entrando en la piscina y se lastimo mal la espalda, mi hermana vino por mí. Su abrazo se apretó. –Voy contigo. ¡Dios no! – Por favor no… deja que resuelva con Karla y te llamo para que vayas a hacerme compañía, lo prometo. Sus brazos subieron por mi espalda hasta mi cabello apretándolo hasta el punto de dolor, mis ojos llenándose con lágrimas su boca acercándose a la mía en un beso crudo y posesivo. - Estaré esperando Cristina, recuerda… Te amo demasiado.
Su presión no aflojo hasta que le dije las palabras – Y yo te amo a ti Enrico.
Bajo conmigo montándome en el carro de mi hermana que tenía un drama montado por el falso acontecimiento. Arranco con fuerza y al entrar en la autopista para ir a la casa me desplome, no paraba de llorar meciéndome en el asiento – Estaba asustada Karla, muy asustada no se qué hubiera pasado si no hubieras venido. Sollozaba hacia mi hermana –Tranquila Cris todo estará bien.
Me dejo en el carro y salió a la casa tardando no más de 20 minutos con todo listo. Seguimos rodando hasta llegar a mi destino final del Plan Escape. – Todo está listo Cris, aquí está tu pasaporte y en tu maleta metí todas tus cosas, mi amiga Ángela te está esperando en México para acogerte el tiempo que necesites y aquí nadie sabrá nada de donde estas, solo nosotras… yo me encargare de explicarle a mama y papa pero tu mi hermana vas a desaparecer hoy hasta que el entienda tu mensaje y claramente yo voy a estar aquí para hacérselo entender.
Abrace a mi hermana con el corazón en mi garganta y salí del carro sin mirar atrás.
Solo cuando el avión despego pude sentir como mis pulmones se llenaban de aire y después de sentirme ahogada por su amor durante demasiado tiempo había llegado el momento de salir a la superficie, nadar lejos de él y empezar a vivir.


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