Estoy envuelta en un manto de dolor, aprisionada dentro de mi cuerpo sin poder mover ni un solo musculo, mis ojos se mantienen fuertemente cerrados y mi respiración es forzada como si alguien estuviera sentado en mi pecho. Estoy asustada, ningún entrenamiento te prepara para esta cantidad de tortura. El veneno recorre mi organismo quemando todo a su paso, el ardor va aumentando por mis venas y mi cerebro sigue mandándome señales golpeándome para que haga algo pero no queda nada por hacer. Gritos tortuosos resuenan a mi alrededor, gritos de angustia y de dolor, de suplica y sumisión, gritos de rabia y desesperación todos esos sonidos retumbando en mi cabeza haciendo a mi garganta doler sin poder liberarlos, fracturando mi mente y anhelando los instantes en que es demasiado para soportar y termino desmayándome aunque son momentos muy breves y al rato el dolor aparece como una alarma avisándome que debo despertar… que aun queda mas… que no ha terminado. ¡Basta! Por favor ya… no mas… es demasiado
Me escondo en el rincón más alejado de mi mente tratando de proteger aunque sea un pedacito de mi ser, soy solo un punto de luz rodeado de oscuridad pero aun así quiero proteger mi esencia envolviéndome en un capullo e ignorando lo demás, todo choca entre si disperso y fracturado sin orden como los ingredientes de un pastel todo es desgarrado a la fuerza convirtiendo mi mente en puro caos, de lo que si estoy segura es que ya no soy esa Kaysa centrada y entrenada a ella la he perdido y ahora hay nuevas partes de mi una oscuridad que me atemoriza y una locura demencial que quiere devorarme como una batalla donde varias partes luchas entre si y solo una saldrá victoriosa pero sobre todas estas cosas se extiende sobre una presencia protectora – Estoy contigo... Esa pequeña y pronunciada voz se desliza en mi tratando de calmarme y recordando finalmente que no estoy sola me tengo a mi misma como siempre ha sido hasta que llegue mi muerte.-No estás sola… Me dice la voz y una pequeña sonrisa le dedico.-Somos una. Y tiene razón, todos mis desastrosos pedazos esparcidos son parte de mi, los viejos pedazos y mis nuevos y oscuros pedazos son lo que hacen que moldee una nueva Kaysa.
He cambiado lo puedo sentir en mi interior, como piezas de un gran rompecabezas mi alma va recomponiendo los pedazos fracturados y juntándolos en algo nuevo creando barreras solidas que me permiten asimilar el dolor y ver a través de él y de mi nueva mitad a la que he llamado Shadow, mi sombra nacida de mi momento más oscuro. Mi interior esta resonando con ella fusionándonos y llegando al equilibrio juntas. – Somos fuertes juntas. Se a lo que se refiere ya que lo puedo sentir también aunque no sé a ciencia cierta que seremos cuando despertemos.-Somos Komodo sin ningún tacto Shadow estrella la realidad contra mi. Ese bastardo y su lengua venenosa nos hicieron esto, cambiándonos.- Compañero susurra ella en mi mente. –No Shadow, así no, no se lo ha ganado, fue imposición, violación… Nos ve como un objeto, una compra solamente. Somos fuertes juntas, no tenemos dueño y el futuro lo forjamos nosotras no este bruto sádico. –Diversión. Si Shadow, es hora de divertirnos y liberarnos.
Pruebo una
respiración profunda y exhalo, el peso de mi pecho se ha ido finalmente y me
concentro en mis músculos, mis sentidos amplificados son una ventaja bien
recibida. Mis ojos se abren después de mucho tiempo viendo la habitación sumida
en una luz tenue que me ayuda a ver los detalles, todo se siente más nítido, más
agudo y brillante no solo mi visión de cerca había sido mejorada podía ver los
detalles en la pared más alejada también. Impresionante. –Ahora somos más fuertes. Me repite Shadow con voz arrogante
riéndome por su personalidad tan marcada en poco tiempo. Mi cuerpo se llena de
sudor por el esfuerzo de activar mis extremidades, mis brazos y piernas tiemblan mientras me siento tomando
profundas respiraciones, estaba muy claro mi condición final para mis captores
me imagino que pensaban ¿qué sentido tiene tener encadenada a un cadáver?. Eso
me hacia sonreír macabramente pensando en la sorpresa que se llevaran. Mis
cambios son sorprendentes, mi vista, mi agilidad y hasta mi piel habían
cambiando para adaptarse, mi piel estaba cubierta con pequeñas escamas rojizas
y suaves al tacto dándole un brillo llamativo a mi piel, mis ojos mantuvieron
sus colores aunque mi iris era un poco más estrecho pero el cambio que mas me
sorprendió fue el de mi lengua, mi pequeña lengua tenía una división en la
punta haciéndome recordar a las serpientes. Una locura total, había sido
vendida, retenida, envenenada, torturada y finalmente cambiada, Mi vieja yo se
sentía muy distante a lo que ahora era. Estaba furiosa y quería hacerlos pagar
a todos, la casa hogar, su sistema sucio y cruel, quería destruir la
jubilación, la subasta, ¡todo! Shadow estaba conmigo amplificando mis emociones
y aumentando mi hambre de destrucción y mi sed de sangre. Su cantico llenaba mi
mente –Diversión… Destrucción… Diversión…
Así que espere mi momento, me mantuve inmóvil en mi habitación hasta que escuche el sonido de pasos en el pasillo, mi oportunidad había llegado. Se abrió la puerta y entro una especie de guardia alto con piel azul y cuernos pequeños en su frente, entró con la cabeza agachada acostumbrado a la tarea y en su descuido me acerque lentamente a él, mis pies sin hacer ruido esperando mi abertura, su cabeza se alzo viendo la cama vacía, no tuvo oportunidad de nada, mis garras se clavaron profundamente en su garganta desgarrando todo a su paso y cayendo como un plomo frente a mí.
Su sangre caliente goteaba de mis dedos, como amante de los cuchillos esta mejora me encantaba, cada dedo poseía una garra gruesa y muy filosa para atravesar y perforar. Shadow estaba eufórica pidiendo mas y mas y mas, sinceramente quien era yo para privarle su diversión así que me aparte y la deje al mando mi fuerza aumentando, mi piel oscureciéndose y resaltando mis escamas, mi olfato y oído agudizándose –Diviértete nena… le dije y me retire en mi mente sentada en una especie de sala de cine donde veía el espectáculo de Shadow llevando la diversión a otro nivel desmembrando y destrozando al puñado de guardias que aparecían en nuestra morada, saliendo al pasillo para redecorarlo y advertir a cualquiera de su destino si traspasaban nuestra propiedad, cosa que ignoraron totalmente revistiendo el pasillo de un atractivo rojo y múltiples cuerpos. Un olor diferente llego en la distancia, sus pasos eran diferentes de los apresurados de los novatos, tome el control dejando a una Shadow saciada como un gatito ¿o es dragoncito?. Me retire a la habitación mientras pensaba que era diferente en ese ser que venía en camino- Es alguien cercano a compañero. Me quede pensando en ello – ¿Cómo sabes eso Shadow? –Su olor esta en el… Interesante la información que se puede saber a través del olor-Uhmmm… creo que es hora de mandarle un mensaje a ese compañero tuyo. Le digo –Es tuyo también me dice somnolienta.-HA eso lo veremos.
Me posicione en la esquina oscura ocultando mi presencia de mi invitando, la puerta se abrió pero nadie entro él era astuto, podía ver su cuerpo en la entrada sus ojos revisando cada sección de la habitación, dio un paso dentro para escanear mi rincón cuando su mano empezó a bajar hacia una especie de radio para frustrar mi plan así que salí en su dirección saludándolo con una sonrisa brillante. – ¡Hola! Le dije y sus ojos me vieron de arriba abajo mientras su mano cambiaba de su radio a su arma haciéndome reír y lanzándole un puchero. – No me tengas miedo solo quiero ser tu amiga… su ceja se alzo incrédulamente. -Quédate ahí… me dice bastante calmado.-No quiero tener que usar mi arma, el maestro ya viene por ti. Me encendí como un bombillo y empecé a aplaudir saltando como una niña emocionada mientras le decía-Ohhh lo estoy esperando. –Ahora Shadow. En un segundo llegue a él chocando mi cabeza con fuerza con la suya desestabilizándolo, tome su arma y la lance al fondo de la habitación mientras tomaba sus hombros y lo empujaba hacia la cama subiendo a horcajadas sobre su pecho, estaba impresionada por su control su cuerpo estaba fuertemente rígido mientras que su cara me lanzaba mensajes de odio. Oh si, este chico quería arremeter contra mí. –Admiro tu control. Le dije pasando mis garras por su uniforme y abriéndome hasta sus duros pectorales. –Si quisieras matarme ya estaría muerto. Sonreí hacia él, era todo una ternura. – Es cierto, no quiero matarte… baje mi cara a la suya sintiéndolo temblar… Yo solo quiero dejarle un mensaje a tu amo. Lo agarré rápido y fuerte por la garganta cortando su aire, sus brazos subieron tratando de hacer palanca para soltarlo, mi boca bajo a la suya y lamí sus labios con mi lengua viperina. Sus ojos se abrieron en shock y sus brazos cayeron. Con que así funciona…-¿Lo matará? Le pregunte a Shadow. –Por ahora solo inmóvil.- Perfecto… Ahora el toque final, reubicarlo esposado de sus manos y tobillo y expandir sus brazos como Jesucristo en la cruz. –Quedaste perfecto! Si no tuviera planes nos divertiríamos… Creo que será en otro momento.
Salí al pasillo, me estire estilo maratonista y me prepare. – Vamos Shadow hora de jugar. Necesitaba irme lo mas lejos de Tarvos, Shadow estaba particularmente interesada en él y no necesitaba distraerme de mi misión, tenía que llegar a una capsula de escape para regresar a la tierra y liberar a mis desquiciadas chicas de oro.
No conocía la nave así que busque un guía y como Shadow estaba saciada y yo quería enfocarme en salir de aquí rápidamente dejamos la diversión para otro momento limitándonos a repartir besos de amor a los guardias en todo el camino y dejando regalitos por todo el pasillo. Me dirigí al almacén de las provisiones para abastecerme para mi regreso, nunca había estado en una nave antes pero esta era enorme comparando nada más el tamaño del almacén, cajas gigantescas se apilaban ordenadamente permitiéndome buscar rápidamente lo que necesitaba. Estaba casi allí cuando un mareo me golpeo haciéndome perder el equilibrio, mis ojos se oscurecieron un segundo mientras un jadeo salía de mis labios, un calor abrazador estaba llenando mi cuerpo y no me dejaba mover.-Shadowww.. Grite en mi mente pero ella estaba muy afectada y solo repetía una palabra. – Compañero, compañero, compañero…-Contrólate ahora mismo shadow... gruñí hacia ella pero mi mente retumbaba doliéndome, di varios pasos sosteniéndome a las cajas cuando su olor llego a mí, era una droga y cuando lo aspire gemí duramente, mis pechos dolían, las gotas de sudor bajaban por mi espalda y mi núcleo palpitaba mojando mis bragas, sentía la fiebre invadiendo cada parte y mi boca llenándose de saliva espesa. Clavé mis uñas en unas cajas sosteniéndome y tratando de respirar, todo era demasiado abrumador y no lo vi venir, mi corazón corría a mil por hora y mi mente retumbaba con los llamados desesperados de Shadow. Así que cuando un camión choco contra mi espalda presionándome contra las cajas lo único que pude hacer fue gemir desesperadamente. – Mi pequeña compañera se ha estado divirtiendo sin mí. Me dijo al oído con esa voz baja y ronca. –Suéltame… le sisee indignada- Me parece que no puedo querida, tu y yo tenemos asuntos pendientes. ¿Así es como quieres que sea Shadow? ¿Solo nos va a tomar sin pelear? ¿Te vas a entregar a él sin más? YO NO LO CREO… Mi mano se unió a su muñeca clavando mi garras mientras mi zapato pisaba fuertemente su pie ganando unos centímetros de distancia que aproveche para voltearme y atacarlo ferozmente, mis uñas rasgaban su uniforme, mis golpes conectaban pero él era muy rápido y bloqueaba la mayoría de ellos, parecía que estábamos en un baile, sincronizando nuestros pasos y aumentando mi rabia así como mi calor y mi agotamiento dejándole una vía abierta que aprovecho para tomarme y clavarme duramente en contra la pared, mi cabeza golpeo el interior de la nave mareándome, mis uñas entraron en sus hombros tratando de alejarlo pero fue imposible, mi blusa fue abierta rápidamente y con sus dientes afilados me traspaso la carne de mi hombro anclándose ahí y gruñendo mucho, no solo era la mordida era su saliva entrando en mi y llevándome a tope, mi núcleo se apretaba balanceando mis cadera sobre su enorme miembro. –Si Kaysa… más querida. Y me volvió a morder sacando mis gritos de mi garganta y resonando por todo el almacén, estaba enloquecida moliéndome sobre el haciendo palanca para frotar mi pezones y deslizarme sobre su gran polla para llegar a mi orgasmo, sus manos tomaron mi trasero controlando mis movimientos, su boca pegada a mi cuello como un vampiro se sentía increíble pero cuando apretó mis nalgas para empezar a deslizar su miembro por mis pliegues mojados, ¡ahí fue el paraíso! no era amable conmigo, cada deslizamiento era fuerte arremetiendo contra mi sentía cada vena de su dureza y aumentaba el ritmo de sus embates haciéndome subir rápidamente, una de sus manos soltó mi trasero haciéndome sollozar, llego a mi cuello exponiéndolo más para que su lengua pudiera cerrar la herida, mi respiración estaba fuera de control cuando su cabeza subió y conecto sus ojos con los míos gruñendo – Dámelo Kaysa… ¿Qué? ¿Qué quería?¿Mi cuerpo?¿Mi orgasmo? Estaba bastante segura que lo podía tomar todo…Su mano apretó mi cuello cortando mi aire 2 segundos –No pienses y dámelo esta vez querida. Sus acciones regresaron a mí y lo supe. Quería mi boca voluntariamente Mis ojos ardieron desafiándolo como aquella vez haciéndolo reír.- Así que lo quieres difícil. Mi blusa fue desgarrada liberando mis pechos, sus labios se anclaron ahí succionando, pellizcando y lamiendo con esa lengua suya, esto era tortura y extrañamente me estaba encantando, su miembro aceleraba presionando mis puntos y al momento en que me sentía al borde de la cima desaceleraba o paraba por completo haciéndome gritar y maldecirlo a los cuatro vientos, estaba frustrada y enojada, mis uñas arremetieron en sus espalda con desesperación ahogándome en las sensaciones y suplicándole.- Por favor, por favor por favor…Su boca soltó mis pechos y su mano tomo nuevamente mi cuello anclándome muy cerca de su cara esperando por mi.-Lo quiero todo Kaysa. Mis ojos se clavaron en los suyos y pude verlo, su dragón estaba ahí viéndome con impaciencia, esperando algo de mí. Shadow ¿lo ves? -Mi compañero… mío, mío, mío, mío… Nunca había tenido nada propio, era una sensación extraña que se asentó dentro de mí, quería algo para propio y este ser cruel y vicioso se estaba entregando a mí, podía ser todo mío.-Nuestro. Confirmó mi sombra –Así es, nuestro. Sonreí hacia el liberando a shadow, mi piel oscureciéndose para el mis manos subiendo para tomar su cabello y estirándolo hacia mi dejando salir por primera vez su nombre de mis labios y sellando nuestro destino. – Tarvos… le susurré mientras iba hacia el voluntariamente, su mano también tomo mi cabello y mi lengua salió a saborearlo, labios duros y deliciosos se abrieron bajo mi atención entrando a su boca y buscando esa lengua gruesa y deliciosa, fue el fin! Su sabor explotó en mi boca, nuestras lenguas luchaban por el dominio tragando nuestros jadeos, sus movimientos se volvieron más feroces haciéndome subir rápidamente, sus manos tomando mi trasero para aumentar la fricción, solté su boca jadeando y nuevamente sentí su mordida salvaje llevando mi cuerpo al límite, grité su nombre cuando los espasmos invadieron mi cuerpo y su rugido resonó por todo el almacén haciéndolo temblar.
Estaba agotada, derrotada y dominada pero se sentía increíble, me derretí como un cubo de hielo sobre su hombro, mis brazos sin energía caían a mis lados sin poder sostenerme de las replicas que aun tenían a mi cuerpo tembloroso. Sus manos fuertes me sostenían mientras caminaba, me sentía apreciada, cuidada, confundida y muy vulnerable. Al ir bajando de mi pico orgásmico una parte emocional dentro de mi despertó y no pude evitar derrumbarme sobre Tarvos llorando, era demasiado, estuve todo el camino sollozando sobre su hombro hasta que me fui quedando sin energía.
Me encontraba aletargada cuando entramos en una habitación grande y masculina que olía a él. Me soltó suavemente sentándome en una cama alta mi cabeza bajando hacia mis pies, yo era pequeña comparada a él y mi pies bailaban sin tocar el piso balanceándolos suavemente, su mano fue gentil cuando subió mi rostro y beso mis parpados casi con ternura fue demasiado e inicie un llanto suave. Se arrodillo frente a mí bajando lo que quedaba de mi túnica y saliendo de mis pantalones y bragas empapadas. Me metió en su cama arropándome como un niño pequeño, su almohada estaba impregnada de su olor teniendo mi cara sobre ella de inmediato e inhalándolo dejando mis lágrimas fluir y oscureciendo el material. La cama se hundió detrás de mí y su gran cuerpo cubrió el mío pasando un brazo por mi cintura y acercándome a su pecho caliente y muy desnudo. Ninguno hablaba, solo se escuchaba mi suave llanto, di la vuelta hacia su amplio pecho manchándolo con mis lagrimas sus brazos se apretaron fuertemente dándome consuelo.-Basta Kaysa vas a enfermar. Continué llorando sobre él hasta que ya no tuve más lagrimas que sacar y fui cayendo en un sueño pesado durmiéndome con un susurro en mi oído. – Lo siento mucho querida
Continuará


0 Comentarios